Mientras otros niños pasan el sábado frente a una pantalla, el tuyo está inventando.
Un club sabatino donde niños de 3 a 8 años experimentan, construyen y crean con sus propias manos — y cada sábado vuelven a casa con su invento.
El primer sábado cada científico recibe su bata, sus gafas y su carné de científico. Desde ese momento, el liceo es su laboratorio.
El día de las explosiones (seguras): cada niño fabrica y hace erupcionar su propio volcán, lanzamos cohetes de laboratorio en el patio, y cerramos con dos clásicos mundiales: la pasta de dientes de elefante — una torre de espuma gigante — y el géiser de Mentos de 3 metros. Se llevan a casa: su volcán.
Química con magia: pociones que cambian de color al soplarles (el secreto está en la col morada), leche que baila con colores, el arcoíris que camina entre vasos, y cada científico fabrica su propia lámpara de lava. Se llevan a casa: su lámpara de lava.
Materia que se porta raro: una piscina de oobleck — el líquido que se vuelve sólido si lo golpeas —, burbujas gigantes más grandes que ellos en el patio, globos cohete y cómo doblar un chorro de agua sin tocarlo. Se llevan a casa: su slime fabricado por ellos.
El día que los niños son los profesores: cada científico monta su stand y le presenta a las familias su experimento favorito — él lo hace, él lo explica. Cierre con erupción colectiva, entrega de diploma de científico y foto de graduación con bata.
Todos los experimentos los hacen los niños con sus propias manos — nada de mirar a un adulto hacerlo. Cada edad participa a su nivel: los pequeños mezclan y descubren, los grandes miden, predicen y anotan en su bitácora de científico.
Un niño de 2 a 3 años expuesto a pantallas tiene 3,5 veces más riesgo de retraso en el lenguaje. El juego real reconstruye la concentración y la paciencia.
Método científico vivido: diseñar, probar, fallar y mejorar. La base del pensamiento que necesitará toda la vida.
Nunca preguntarás "¿qué hiciste hoy?". Lo verás entrar cargando su catapulta, su slime o su juego inventado.
4 horas para ti, con tu hijo en un lugar seguro, profesional y con propósito.
4 sábados · 4 horas cada uno · materiales y merienda incluidos
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